lunes, 10 de abril de 2023

A Sánchez Dragó

 

A Sánchez Dragó

Como buen escritor

tuviste algo que hacer

y lo hiciste,

tuviste que amar

y amaste,

tuviste algo que esperar

y la vida te dio una vida plena y larga,

mas no faltó algún que otro sacrificio.

Con un poco de embriaguez  

viviste y lo enseñabas.

Enamorado del país del Sol naciente

enamorado del hombre y su libertad.

Gracias a las musas, mas tu esfuerzo

plasmaste en papel

la España mágica.

Combinabas sensibilidad y fuerza,

sexualmente fuerte;

mas no fue vicio.

El cantante cantó lo que salía de tu buena pluma.

Gnóstica tu creencia.

Todos te velaran en tu casa,

en la distancia,

en una tumba en Soria

te lloraran.

Sabias bien que todo está en los libros,

todo secreto está en la cabeza.

Hoy haces tu último viaje

mas no te sentirás defraudado.    

Eterna tu sonrisa.

domingo, 9 de abril de 2023

Viaje por España

 

Los primeros viajes que hiciste fueron con tu familia sobre todo a la costa: Alicante, Guardamar del Segura. Viajaste por el interior de la Región de Murcia debido a que visitabais a tu tía monja Pili que solían cambiarle de destino. Has recorrido toda la zona de Alicante y Murcia. Vividos y exprimidos años por toda la Vega Baja. El mayor viaje que hiciste cuando eras un niño fue al cursar octavo de EGB, pasasteis de largo por Madrid (que te hubiera dado mucho gusto visitarla), pisasteis León, Burgos y Santander. En este viaje conquistaste a la chica de la que estabas enamorado. Hiciste una escapada a Andorra con la familia para estar con un primo de tu padre. Ya a tus dieciocho años te ibas de concierto con tu hermano. Tienes recuerdos de Valencia y Barcelona. Montjuic te asombró. Aunque no sufriste el síndrome de Stendhal, sin embargo, te impresionó. Tu hermano y tú cruzasteis la ciudad de Valencia después de un concierto por la noche hasta llegar a la estación de tren Joaquín Sorolla. La ciudad de Torrevieja te enamoró, días de playa y noches de farra para quitarte de encima fantasmas interiores y exteriores. Torrevieja antaño era un pequeño pueblo de pescadores. Rememoras un viaje a Madrid que anduviste solo por sus calles. Quisieras recorrer todos los rincones de España. Debido a la amistad casi hubieras viajado a Argelia y a Rumanía.

sábado, 8 de abril de 2023

Aforismos V Soledad y compañía. Realidad utópica.

 

Soledad y compañía. Realidad utópica.

Aforismos V

Echo de menos la magia de la vida. Estudiar y trabajar. Lo cotidiano, lo rutinario. Echo de menos la magia de vivir.

A pesar de la tragedia, la tragicomedia, la épica, a pesar de todo, la vida es poesía. Vivir es un acto poético.

La música es la quintaesencia de mi alma mística.

Sé educado con toda persona, no sabes por el infierno que está pasando.

Una buena persona se merece el cielo en la tierra.

La vida es implacable. Da la mejor versión de ti.

La inteligencia es una rara avis sin esfuerzo.

Todos tenemos antecedentes, están ocultos en nuestra intimidad.

Los poetas o escritores vendemos nuestra alma.

La persona que vive una situación favorable debe ayudar a los demás que no tienen su privilegio. Hay que ser colaborativos.

Ante la prisa de la vida y su vorágine, camina despacio, haz las cosas lentamente. Haz cuarentena de las cosas negativas.

Déjate contagiar por el sufrimiento ajeno y haz algo al respecto.

En nosotros está la violencia, somos lobos y corderos, debemos alimentar nuestra mejor parte.

Todos nosotros hemos hecho algo deleznable, únicamente Dios lo comprende, lo considera y perdona.

La mayor riqueza que tenemos es la salud.

El mejor regalo que podemos tener es la amistad y el amor.

El dinero no entiende de moral, aun así, se puede hacer con él cosas maravillosas ayudando apasionadamente al más necesitado.

En ocasiones el mejor aliado de uno es el alcohol.

Fe e idea no son el problema. El problema radica en su interpretación.

La mejor y extraordinaria obra que se puede realizar es erradicar el hambre.

Quienes tienen el poder de cambiar el mundo a mejor no quieren.

Un ciudadano debe luchar por la Libertad, la Democracia, la Constitución, se debe de esforzar por ello cada día y no desdeñar tan loable causa.

Toda dictadura debe ser erradicada por el mundo libre.

Resurrección

 

Encarcelado el inocente por el poder de la mentira. Su luz brilló en la noche y pocos la descubrieron. Invierno en su corazón, en los corazones de los oprimidos. Cautivos que han aprendido de sus palabras. Pecadores y prostitutas saben de la verdad de este inocente torturado y asesinado. Es una primavera inerte. Ciegos ojos le condenaron al escarnio. Dios guarda silencio. El silencio nos habla en la conciencia. La tierra lanza su aullido en estruendosos terremotos. Se cubre el cielo de nubes negras. El fulgor del rayo rasga el velo del Templo. Aprehendieron al inocente y sus seguidores se llenaron de miedo. Alguno de ellos por Él mataría. Mas el corazón misericordioso aceptaba sin defenderse y sin violencia la infamia. Hematidrosis de un enamorado que respetaba la misión salvífica del género humano con su muerte siendo la voluntad del Padre. Verdaderamente comenzó a expandirse su verdad, camino y vida. Lloró desesperado el demonio al verlo clavado en el madero, pues sabía que Cristo vencería y él por el contrario perdería. Quizá alguien de soslayo esperaba su resurrección, aunque la gran mayoría se asombró ante tal fenómeno milagroso. El poder de la mentira lo quería todo bien atado. Mas no se encontró al tercer día su cuerpo y la Magdalena vio la resurrección ante sus ojos incrédulos, llena de amor creyó. Los discípulos asombrados no daban crédito: algo extraordinario sucedió. Y llegó de nuevo la primavera. Rutilantes los montes y valles. De nuevo alza el vuelo la paloma blanca. Ya no había cabida para la tristeza y el miedo. Las lágrimas cesaron. El corazón se alegró y el alma sonreía. Hace dos mil años. Y cada Semana Santa celebrando la Pascua de Resurrección fervorosamente se alegra el corazón y el alma sonríe. Aquel que caminó por el mar, se encuentra a nuestro lado y arriba en los altos cielos. Se halla en nuestro interior, aunque esté allá en el universo. Con su resurrección nos absolvió. Rompió cadenas, derribó muros, abrió toda celda para siempre. Aquel inocente calumniado quiere que nos enamoremos. Por la resurrección del inocente nos ha hecho heredar la libertad.      

 

 

viernes, 7 de abril de 2023

Crónica de un amenazado II

 

Anthony esperaba su turno en el INSS, mientras tanto un hombre un poco mayor que él le miraba con ojos desafiantes. Anthony mirándole a la cara le mostró su crucifijo. Estaba muy incómodo ante la situación. Se dirigió al portero.

Me voy a ir a casa, son ya más de las tres de la tarde y somos muchos.

Haces bien - dijo el portero - mientras cerraba la puerta.

Entonces, de repente, Anthony oyó voces estridentes que procedían de algún posible diablo.

¡Abra la puerta!, escuchó Anthony.

¡¿Qué prisas son estas?!, dijo el portero.

Anthony tuvo que salir corriendo del INSS dirigiéndose donde estaba aparcada la moto de su hermano, quitó el candado, la arrancó, y a gran velocidad se marchó a su casa.

Abrió la puerta y todos estaban en la cocina comiendo, menos su hermana mayor que estaba en su habitación. En la televisión daban las noticias. El presidente del Gobierno Aznar oraba en el Congreso de los Diputados.

¡Callarse, quiero escuchar!, dijo angustiado Anthony.

Estos no te van a salvar la vida, dijo su hermano.

Anthony se dirigió a la habitación de su hermana mayor.

Estoy en problemas.

No te preocupes, todo irá bien. Anda come tranquilo. Luego hablamos, dijo cariñosamente su hermana mayor.

No fue normal lo que sucedió en el INSS. Aquella noche nada lejana del tipo siniestro a los pies de su furgoneta. El hombre mayor que le increpó. Era anormal la situación en España en el año mil novecientos noventa y siete, pensó Anthony.

Pasó varios días seguidos encerrado en casa y se tragó todas las noticias sobre el secuestro de un concejal de Ermua. Resulta que se llamaba Miguel Ángel Blanco, concejal del PP. Parecía que España iba a vivir una revolución. Repletas las calles de España de millones de almas. Todos condenando el ultimátum de los enemigos. En cuarenta y ocho horas matarían a Miguel Ángel Blanco si no eran acercados todos los presos del enemigo al País Vasco.  

 

jueves, 6 de abril de 2023

La Ciudad


En la noche la ciudad ha sido custodiada por ángeles custodios. Los panaderos prácticamente han elaborado ya todo el pan. Abren los primeros bares donde laboriosamente se ganan el sustento los camareros. Tímidamente a las seis de la madrugada aparecen pocos coches por sus calles, mientras se van incorporando al trabajo los limpiadores. Se oye el canto el Gallo y se ve el vuelo del Mirlo. Con gran misterio las tinieblas serán borradas al despuntar el día apareciendo por el este el ígneo sol que sin prisa iluminará la huerta circundante y la ciudad. Sobre las siete es la hora punta y los coches, taxis, autobuses, furgonetas, incluso algunos camiones atraviesan las arterias para acudir a su lugar de trabajo. El caminante mira el espectáculo del cielo, cómo la luz del astro sol da vida luminosa a la sierra, los edificios, las calles, avenidas, todo iluminado con las primeras luces del día, mientras el sentimiento es de relajación. La naturaleza enjaulada en la bella glorieta Gabriel Miró que ahora está más decorosa la estatua del escritor. La gente yendo a la estación de tren Miguel Hernández cruzando los majestuosos andenes. Las palmeras apuntan al cielo. Sobre las nueve en la plaza Ramón Sijé abre la Biblioteca Fernando de Loaces. La calle de san Juan cobija la casa natal del poeta. ¡Cuántas veces he leído versos en su casa museo! Impoluta su estatua como su alma. Hace pocos años se dedicó un pequeño rincón a Sara Montiel. Antes de las nueve se llenarán todas las aulas de los estudiantes. Estarán repletas las cafeterías y llenos los bares para el desayuno. Tiempo de respiro para los huertanos y trabajadores. En Severo Ochoa he leído libros. Se hace presente el vuelo de la Abubilla en la huerta y el vuelo del Cernícalo en la ciudad. Algún que otro edificio en construcción. En ruinas el casco histórico. Olvidada la Calle mayor, Santiago Ramón y Cajal. Otra vez hora punta a la hora de comer. Testigos los pocos gorriones de la ciudad. Ruido y algarabía en la ciudad hasta que se haga la noche y de nuevo los coches atraviesan Oleza. En lo alto del Monte San Miguel el Seminario goza de vida religiosa otra vez. La señora Cruz de la Muela preside la vida de todos sus ciudadanos. Una vez fue derribada. Corre el peligro de quitarla, aunque no podrán los enemigos de lo ajeno. Catedral e iglesias fortifican la ciudad. Nuestro río agonizante cruza sinuosamente la ciudad. El tren como lanza al costado llega a la estación. Poco antes de declinar el día es realidad el trino de los pájaros. El caminante puede contemplar el crepúsculo en la calle Oriolanos ausentes. Y otra vez la noche cubrirá de sombra a todos los ciudadanos. Iluminados con la tenue luz de las farolas las calles, los monumentos y parques. Entonces un revoloteo de murciélagos reinará en la oscuridad. Y el descanso lo presidirán la luna y las estrellas.  

        

domingo, 2 de abril de 2023

El último profeta I

 

“Entonces llorarán ustedes y se desesperarán, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes se vean echados fuera.”

“¡Jerusalén, Jerusalén, que matas y apedreas a los profetas que Dios te envía! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus pollitos bajo las alas, pero tú no has querido!”

 

“…o un hombre que es devoto mira la plácida noche.” Friedrich Hölderlin

 

“He de enterrar a los heridos como crisálidas… que sus almas se retuerzan en rocío”, Sylvia Plath.

 

1

La noche invadía toda la ciudad y su periferia, iluminada con la tenue luz de las farolas, en la sombra se podían ver las palmeras, los pinos, las frondas y la maleza. La tierra sementera rodeaba la ciudad. La huerta y el campo fértiles gracias a la lluvia y a nuestro río contaminado. La luna pendía del cielo de pocas estrellas. La gente dormía. Pronto despuntaría el día. El canto del gallo a lo lejos se podía escuchar, observar el vuelo de los mirlos y los mochuelos en los tendidos eléctricos. Los barrenderos preparaban las calles. La policía custodiaba la ciudad. Un majestuoso sol iluminaría toda sombra y la ciudad despertaría. Todo sería prisa y nadie se pararía a contemplar el amanecer.

Juan, a las seis de la mañana ya estaba preparado para afrontar el día. Se acercaba al kiosco todos los días, fueran laborables o festivos, compraba el periódico e iba a la cafetería para tomar café y tostadas, mientras leía la prensa antes de trabajar en su despacho labor que hacía todos los días menos los domingos. De oficio era escritor y maestro de la Biblia, la Torá y el Talmud. Era alto, delgado y moreno. Contaba cincuenta años.

Juan tenía vivo el recuerdo de su primera comunión, sintió algo maravilloso, una quietud profunda, nunca experimentó ese sentimiento lleno de calma, no le molestaba el olor a incienso, es más, le gustaba, guarda la imagen de las velas trémulas, sin duda fue una gran fiesta, se apreciaba alegría y emoción entre sus familiares y amigos. No era la primera vez que visitaba una iglesia, pues fue monaguillo. Por sus familiares sabía que fue bautizado, algo que se está perdiendo en nuestros días. Ellos le hablaron del encuentro de san Juan Bautista y Jesucristo en el río Jordán. La catequesis recibida le ofreció ardor y denuedo, por el contrario, no era ni se sentía cobarde. Acechaba peligro, malentendidos, peleas y podía sufrir inseguridad ya cuando Juan era niño, aunque tenía fortaleza y no sufría desasosiego. Era un niño con mucha fortaleza. Todo esto lo recordaba en la noche cerrada, en lo alto del monte Sinaí, mientras oraba a Dios. Estaba viviendo años procelosos, de un mar de Galilea embravecido, y buscaba paz para su alma. Recurría todos los días a la Biblia y la escrutaba. Llevaba una vida sufriente, intentaba no sufrir, el sufrimiento que vivió le hizo fuerte. Sabía que el amor es sabiduría. Sin perder tiempo se convirtió en una persona enamorada. Meditaba sobre la alegría y tristeza de Dios por todos nosotros. "Bendecidas las almas que buscan a Dios”, se dijo.   

Despuntaba el día en Jerusalén, brillaría la Cúpula de la Roca, pronto debería reunirse en la Gran Sinagoga con su discípulo David que era filosofo. Bajo de estatura, rubio, de veintisiete años. Ambos nacieron en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Juan, lo primero que profundizó con David fue el Éxodo: la salida del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto para llegar a la tierra prometida. Y el Exilio de Babilonia: en el año 587 a. C. debido a Nabucodonosor II que destruyó el Templo de Jerusalén y deportó a las clases dirigentes del reino de Judá a Babilonia.

 

Stefan Zweig Tres maestros (Balzac, Dickens, Dostoievski)

Estoy leyendo este libro del célebre Stefan Zweig, es una delicia, sobre todo me encanta el apartado que le dedica a Dostoievski, el ensayo ...