domingo, 18 de octubre de 2026

Amistad, fe y amor

Amistad, fe y amor

Dios ama más que los hombres y Dios perdona más que los hombres.

La amistad prístina es la de Dios, antes de la creación del mundo, ya existíamos en la mente de la divinidad, el don de la fe, con ella, empezamos a existir en el regazo espiritual y siendo amados por Dios al despuntar la creación y los primeros pasos de la humanidad en este mundo y esta vida. El primero que nos ama y perdona es Dios.

La amistad es la más libre de nuestras relaciones, no ocurre lo mismo con la familia y los compañeros de trabajo que no se eligen, nos une la responsabilidad y las obligaciones, aunque con un corazón manso y humilde, imitando a Cristo, puede que estas relaciones fructifiquen en un vínculo verdadero y amoroso.

Según Aristóteles considera tres categorías: interés mutuo, placer y una amistad verdadera vivida con virtud.

La fe es la gran esperanza para la humanidad, es el credo, el dogma, dándonos seguridad y confiando en una persona, deidad, doctrina o conjunto de principios sin necesidad de tener pruebas empíricas o certezas materiales que la demuestren.

La fe y la razón son dos afluyentes que confluyen en un único río que desemboca en el mar lleno de sentido y verdad.

Permitirme estos versos:

Ad hominem

Cuando escribo soy otro;

un personaje realmente yo,

la escritura es mi escenario,

las palabras la música de mi alma.

Dios es amor (1 Juan 4:8) Amamos a imagen y semejanza de nuestro Creador y Hacedor. Estamos condenados a amarnos, toda persona necesita amor, una persona mala necesita amor, quizá se arrepienta y se convierta, reconociendo a Dios como su mejor amigo.

Dar limosna es tener un amor desinteresado e incondicional hacía el vulnerable y herido por la vida.

Amar al enemigo es una de las grandes gestas de los cristianos, estamos obligados a realizarla.

El amor prístino lo gozamos con Dios en la alegría o en la pena.

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni presumido ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, 1 Corintios 13:4-7


domingo, 20 de septiembre de 2026

El perdón de los pecados

El perdón de los pecados

¿Hay personas que han dejado de pecar hasta el final de sus días?

“Sólo Dios perdona los pecados (cf Mc 2,7). Porque Jesús es el Hijo de Dios, dice de sí mismo: "El Hijo del hombre tiene poder de perdonar los pecados en la tierra" (Mc 2,10) y ejerce ese poder divino: "Tus pecados están perdonados" (Mc 2,5; Lc 7,48). Más aún, en virtud de su autoridad divina, Jesús confiere este poder a los hombres (cf Jn 20,21-23) para que lo ejerzan en su nombre.”

¿Hay personas que han dejado de pecar hasta el final de sus días?

¿Hubo personas que dejaron de pecar hasta el día de su muerte?

Sería un buen objetivo, convertirse, arrepentirse y dejar de pecar toda una vida. Decir No al pecado.

Sí, debemos ser justos, sin embargo, no deberíamos tropezar de nuevo con el pecado.

Además, Jesucristo lo dice claro y resulta fácil: ama a Dios sobre todas las cosas, con todo tu ser…; y al prójimo como a ti mismo.

Dudo que una persona enamorada, que ame a Dios, al prójimo y a sí mismo, vaya por la vida equivocándose, viviendo con sus miserias, errando, pecando, más bien será todo lo contrario, vivirá con bondad, vigilante, pensando en Dios el día entero, orando a Dios, pensando en los demás y dedicarse un tiempo en tercer y último lugar.

Cristo nos insta a ser perfectos como Dios, nuestro Padre, es perfecto.  

Todos nosotros nos vemos ante el altar y nos acordamos del hermano que sin querer le hemos hecho daño, le hemos herido; y, por consiguiente, estamos tristes.

¿Y la gran alegría que se festeja en el cielo por cada pecador que se arrepiente?

Creo que en esta sociedad actual, atea, más que creyente, si decidiéramos vivir sin pecar, contemplar más a la divinidad, pensar que la vida es sagrada, que ocurren milagros todos los días, y dejar atrás las injustas banalizaciones, relatividades e injustos nihilismos, las personas vivirían con menos temores, ansiedad y depresión.

“Cristo quiso que toda su Iglesia, tanto en su oración como en su vida y su obra, fuera el signo y el instrumento del perdón y de la reconciliación que nos adquirió al precio de su sangre. Sin embargo, confió el ejercicio del poder de absolución al ministerio apostólico, que está encargado del "ministerio de la reconciliación" (2 Co 5,18). El apóstol es enviado "en nombre de Cristo", y "es Dios mismo" quien, a través de él, exhorta y suplica: "Dejaos reconciliar con Dios" (2 Co 5,20).”


martes, 8 de septiembre de 2026

El reino de los cielos

El reino de los cielos

Proviene de Jesucristo el advenimiento del reino de los cielos, el ethos que nos acerca al reino de Dios y la fe como senda para la salvación.

“Porque será tales las tribulaciones de aquellos días, cuales no se han visto desde que Dios creó el mundo hasta el presente, ni se verán”. (Mc 13, 19).

El reino de los cielos nace de la premisa del ardor guerrero del hombre joven y lleno de fervor religioso queriendo luchar en una revolución de las fuerzas del bien contra las fuerzas del mal, queriendo arrebatar por siempre la diabólica cizaña del inocente trigo. El joven soldado al estilo de las Cruzadas se imagina vencedor, queriendo arrasar con todo mal terreno, pero un día se da cuenta que la dulce arrogancia y la inocente soberbia ha de dar paso a la humildad, a la mansedumbre, a caminar por la senda angosta. La decisión es dejar la espada. No más muertes y manos manchadas de sangre. El resultado es abandonarse en Jesucristo y elegir el amor, aunque tengas que poner la otra mejilla o amar al enemigo. ¿Hace bien un político negociar la paz con terroristas para evitar asesinatos de gente inocente? ¿Puede un Estado acabar con todo terrorista? Un asunto muy delicado. El reino de los cielos, en definitiva, es el fruto de humillarse y vivir enamorado esperando el banquete celeste. Lo terrenal se lo lleva el viento; no es duradero, es un peregrinar hacía lo eterno, donde el joven soldado hallará la definitiva paz.

No estaba en sus cabales decía de Cristo su familia y Él advertía que su familia es la que cumple la Palabra de Dios. ¿Qué llegó a significar esta situación? Respuesta de un gran asceta; incluso superior a un gran asceta.  

Los publicanos, pecadores y prostitutas llevaban la delantera de los sumos sacerdotes, porque eran sencillos y le creyeron.

El reino de los cielos aquí en la tierra es un estado mental, al decir Cristo que con Él se cumplían las Sagradas Escrituras, significa que en nuestra vida, generación tras generación, la gente creyente, vivimos el reino de Dios en nuestro interior, que será pleno en los altos cielos.  

“En vedad os digo que hay aquí algunos que no han de morir antes que vean al Hijo del hombre aparecer en su reino”. (Mt 16, 28)

“Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el reino de los cielos”.

Solo el misterio de la fe comprende la palabra de Jesucristo, es algo sobrenatural, y la razón no llega a comprender totalmente.  

No están lejos del reino de los cielos: Sócrates, Buda y Confucio. No está lejos del reino de los cielos; más bien cerca, aquel que da de comer y beber al necesitado; aquel que ama a Dios y al prójimo. 


 

domingo, 30 de agosto de 2026

Citas de Schopenhauer y Cristianismo

Citas de Schopenhauer y Cristianismo

Leyendo a Arthur Schopenhauer nos dice que en el Antiguo Testamento y el Nuevo no se condena el suicidio. Yo añadiría que tampoco se condena la homosexualidad. Solo denuncia en el Antiguo Testamento la violencia sexual y el vicio.

“El borracho es la única persona feliz en esta vida”, el creyente puede llegar a ser feliz y el sabio dudar, se dice. Cristo se dice a sí mismo comilón y bebedor, aunque en la Biblia, Dios nos pide o aconseja no embotar la mente con el vino.

Arthur Schopenhauer lo que dice sobre el dolor en parte tiene razón. Pero no estoy de acuerdo con él en todo. Para mí existen dos realidades ante la vida: una es teniendo fe y la otra es ser ateo. La mirada de la fe ante la vida da luz y sentido ante a lo que nos acontece.

En su libro: Sobre el dolor del mundo, el suicidio y la voluntad de vivir de Arthur Schopenhauer: una cita que me dice mucho: "Los seres humanos son solo apariencias fugaces, y la verdadera sabiduría está en la ascesis negadora del mundo, que conduce a la liberación en el nirvana y a la compasión". ¿Cuántos religiosos ofrecen caridad al sediento del agua verdadera? ¿Cuántas personas las hay que son altruistas?

“El hecho de que nuestra misma existencia implique una culpa está demostrado por la muerte”

“… Así Buda que, siendo príncipe por nacimiento, tomó voluntariamente el bastón de mendigo.”

“San Francisco de Asís eligió la belleza de la pobreza… y se fue a mendigar por el mundo.”

No hay culpa que Dios no perdone, pero la persona culpable debe arrepentirse. Sin embargo, ¿qué ocurrirá con los genocidas, los terroristas… que mueren no arrepentidos?

Se nos encoje el corazón, sufrimos ante la realidad de una persona necesitada. Hay sacerdotes que comen con los pobres en fraternidad. Hay curas que se hacen pobres, dando todo de lo poco que tienen.

Aunque a muchas personas necesitadas que se les presta ayuda prosperan y estas suelen ayudar a personas que están en la situación en la que antes ellas estaban.  

Al escritor norteamericano Johnatan Franzen, le encanta la figura de san Francisco de Asís. Un personaje histórico religioso portentoso, de la grandeza de Cristo.

Dios necesita a los enamorados, temerarios, revolucionarios y buscadores de la verdad, que con su santidad borran toda culpa ofreciendo Amor.


sábado, 29 de agosto de 2026

Notas de Hegel y Cristianismo

Notas de Hegel y Cristianismo

Lecciones sobre Filosofía de la Historia Universal.

“…la Providencia se revela … ¿por qué no en la historia universal?” La divinidad puede revelarse a una persona, es dueña de su destino, concediéndole una buena Estrella. La Providencia puede revelarse en el individuo o en la sociedad.

Cuando era joven vivía más en el mundo, los domingos resultaban amargos, únicamente estudiaba o trabajaba y disfrutaba de mi ocio. Pero todo cambió cuando me hice más maduro. “Que el hombre tenga un domingo en la vida, para elevarse sobre los quehaceres de los días ordinarios, ocuparse de la verdad y traerla a la conciencia”

“Dios es el ser eterno en sí y por sí; y lo que en sí y por sí es universal es objeto del pensamiento, no del sentimiento”. Nos dice Hegel que Dios se manifiesta al hombre porque piensa y no al reino animal.

“El hombre como tal es libre. Platón y Aristóteles no supieron esto. Solo las naciones germánicas han llegado, en el cristianismo, a la conciencia de que el hombre es libre como hombre, de que la libertad del espíritu constituye su más propia naturaleza” ¿Somos más libres ahora que hace más de dos milenios? ¿Está amenazada nuestra libertad aún más en nuestros días?

“La libertad es el fin que ella misma realiza, y el único fin del espíritu”

“La religión debe, pues, considerarse como algo que se convierte necesariamente en constitución, gobierno y vida temporal”

“La religión se distingue de la filosofía en que aquella ordena la indiferencia los honores, hacía el valor y la propiedad, mientras que esta participa más del mundo y aspira a los honores y enaltece el denuedo y la valentía; en esto consiste la mundanidad”

La Iglesia Católica custodia a toda persona, vigila su libertad, ordena el caos del mundo, defiende a la sociedad y mucho más a los más vulnerables, últimos y pequeños, mediante con las Sagradas Escrituras. La verdad de la Biblia nos hace más libres y nos protege.  

Imagínense por un momento una vida y un mundo sin las Sagradas Escrituras, que hablan de Aquel que nos salva mediante Amor y Perdón, creo que todo sería una locura y estaríamos condenados eternamente a vivir en las tinieblas. Que no existiera nada. Entonces, ¿qué ocurre con el amor que hierve por nuestras venas a la luz de la fe? ¿Sería en vano todas las enseñanzas sabias y profundas de Cristo?

La condición humana es la misma hoy que antaño, hoy quizás nuestra sociedad es menos cruenta, pero, sí, el sufrimiento es más psicológico.

La solución de los problemas actuales de la sociedad es abrazar sin dudar y con toda confianza lo hipostático de Jesucristo. 

viernes, 28 de agosto de 2026

Estrella de los Magos

Estrella de los Magos

“…Porque la estrella sobre la que tanto se ha glosado cuenta también con sus prototipos. Es evocada con ocasión de muchos de los nacimientos de enviados de Dios, de hijos divinos, de grandes personajes. Se contempló en China cuando el nacimiento del Buda. La Baghavat Gita la menciona en el Krisha; y en el de Mitrídates anuncia su futura grandeza. César nace cuando aparece la estrella Ira de la constelación Leo y, de nuevo, se deja ver durante la noche que precede a la batalla de Farsalia. Al igual que Napoleón, ¿no seguimos confiando hoy, al acometer una empresa, en nuestra “buena estrella”?”

Jesús de Nazaret de Jean – Paul Roux



jueves, 20 de agosto de 2026

La luz

La luz

“Arriba, en la luz, el corazón se abandona, se entrega”, María Zambrano

La tradición llegó al consenso de que el Espíritu Santo obró mediante la luz. Nos dice Tertuliano que de un rayo luminoso penetra en María y se encarna de ella.

Esa luz, que ya se ha percibido en los ángeles, volverá a estar presente en todo el Evangelio.

“En todo el mundo, la revelación más apropiada de la divinidad se hace a través de la luz”

Jesucristo es nuestra luz, vivíamos en tinieblas, estábamos condenados, es la luz que nos salva, y nos hace luz del mundo a nosotros para anunciar el reino de los cielos.

La luz de la estrella que brilla tintineante anunció el nacimiento del Niño – Dios que nos redimirá.

La divinidad nos ilumina en nuestro camino vital, en momentos de tristeza y en otros de alegría. Dios se encuentra y se hace encontrar en el claro del bosque.

En el Génesis como en la India o China y otros lugares de la tierra la cosmogonía separa la sombra de la claridad. La luz se manifiesta para la creación.

En los dolores del parto de una mujer da a luz a su bebe que la recibe con un vagido dulce. Es el mayor de los milagros que podemos vivir aquí en la tierra el hecho de dar a luz a un niño o a una niña. Que es toda una banalización, incluso ignorancia, debido al nihilismo y relativismo que padecemos ya hace bastante tiempo.

Cristo es el faro que ilumina nuestras vidas, mientras el mar está tranquilo o encrespado, a pesar de los restos del naufragio, nos acompaña en el camino vital, ilumina con su luz inocente, mansa y humilde. Y no es ni mucho menos una luz lívida.

Cristo es nuestro sol ígneo, nuestro albor, en nuestras preocupaciones o momentos de dicha, es el fulgor para que actuemos con arrojo, llama de nuestra fe, claridad para nuestra bondad.

“En la luz que acoge donde no se padece violencia alguna, pues que se ha llegado allí, a esa luz, sin forzar ninguna puerta y aun sin abrirla, sin haber atravesado dinteles de luz y de sombra, sin esfuerzo y sin protección”, María Zambrano

Jesús de Nazaret de Jean – Paul Roux



Amistad, fe y amor

Amistad, fe y amor Dios ama más que los hombres y Dios perdona más que los hombres. La amistad prístina es la de Dios, antes de la crea...