martes, 28 de abril de 2026

A Asunción Martínez

 A Asunción Martínez

Tu alma desnuda habla de verdad,

acompaña tu cariño,

tu ser da calor

en el momento de frío,

rubia coqueta, elegante señora,

disfruto de tu compañía

en la inmensidad del mar,

en el desierto te recuerdo, te evoco 

escucho tus palabras bellas,

blanca paloma,

profundo sentimiento, 

alegras la tristeza,

rompes el silencio con tu sonrisa, 

mujer llena de albura,

atento a tu sabiduría; 

reduces mi ignorancia, 

veterana apuesta y aguerrida,

te imagino en los años ochenta

volando alto y fluyendo libre,

que nada ni nadie te arrebate tu libertad,

mañana en un día soleado

tomaremos un café, fumando unos cigarrillos

y la alegría nadie nos la arrebatará, 

siempre nos quedará mañana,

para hablar de nuestras cosas

con nuestros corazones henchidos.



domingo, 19 de abril de 2026

Fragmentos: La magia del universo y La resurrección de Lázaro.


Estaba yo escribiendo en mi despacho (que es en la mesa de la cocina, con televisión), después de escuchar las trágicas noticias de cada día: asesinatos, guerras, incendios…, y demás desgracias, pude ver en un documental la Suimanga Palestina (Cinnyris Osea) o como también se le dice: ave del sol. Me recuerda al mirlo, y su peculiar pico combado me llama la atención. Todos acabamos curvos, torcidos al llegar a la ancianidad. La palabra combado pertenece a la descripción de su padre (ya fallecido) en el poemario Abrazar el vuelo, de una amiga poeta, que quisiera, que visitara El Club de la Bandera Blanca. En este poemario canta la poeta haciendo el duelo también de su hermano fallecido, era pintor y poeta, entonces, reflexioné y vi menguar mi leyenda enamorada, por un lado, por otro, se ensanchaba, pues el amigo querido viajaba junto con su padre un viaje extraordinario, donde no habrá pena ninguna, pues nadie quiere volver del amoroso lugar que por la fe imaginamos, estos es sencillamente la magia del universo. La resurrección es nuestra magia ante la alegría y pena vital. (Fragmento de La magia del universo).

Lo escrito no muere, recuerda que le dijo su amada a Lázaro. Tenía toda la razón, ambos necesitaban mucho la lectura, en los estudios iba bien, en la soledad de la noche oraba a Dios pidiéndole un milagro y protegiera a la gente y a él mismo. Pedía por la bendición de toda la humanidad. Cada persona que existe en este mundo es fruto de un milagro, reflexionó. Venían a su mente cantidad de pensamientos y recuerdos, el recuerdo no se puede controlar. Cuando meditaba solo por la playa y el mar estaba encrespado en su imaginación tocaba la cítara y el arpa para poder calmar lo que conocía de la psicomaquia, pues era la batalla del alma y el combate de vicios y virtudes, las sirenas le avisaban de secretos. Demasiados naufragios en este cielo e infierno de vida. El mar del mundo besaba la orilla de la vida o amenazaba con olas grandes y terroríficas. Lázaro se abrazaba a su amada, a su cruz también y seguía a Aquel que era todo Amor (Amor ágape) ayudándoles a caminar por la senda angosta y un amplio, grande y ancho camino de esperanza. Pensando en su amada no sabía si la tendría con él toda la vida o la perdería, vivía el don y la maldición del eros. (Fragmento de La resurrección de Lázaro). 




sábado, 4 de abril de 2026

Abrazar el vuelo de Ada Soriano

 

Abrazar el vuelo de Ada Soriano. Editorial La Garúa (2026)

Nuestra poeta Ada Soriano no quiere rebelarse contra Dios, desea que sea compasivo, ante la dura perdida de su padre y su hermano. “Calles y jardines/ celebraban la primavera”. La vida sigue después de lo trágico. De sus manos se escapa la vida del ser querido y el azul del cielo y del mar se destiñe. Ada se hace preguntas por la injusticia que vive. “Ha partido con crujido de hoja seca”. “Duele abrazar el vuelo/ esa partida/ ese abandono”. “Duele porque arraiga el desarraigo”. Versos atravesados por el dolor. Implora a la luna por la pérdida de sus seres queridos, en una noche amarga, ilumina en medio de la oscuridad a la poeta. Quiere que el tiempo no desdeñe lo importante en su vida, que busque (y ella encuentre) a su padre y hermano, doloroso peso del paso del tiempo y sus consecuencias.

A continuación, escribo unos cuantos versos de un poemario excelente y excelso:

“…Quise entender el lenguaje del árbol/ a cierta distancia..” “¿Qué de la permanencia del árbol?”. Un grito de aullido desesperado ante lo fatal e injusto que no podemos controlar.

La inolvidable mecedora de Ada aparece en sus versos.

“…Las palabras oclusivas…/ anulaban mi pasión de adolescente…”

Ante la tozudez de la vida y sus vicisitudes duda del encuentro eterno por la dolorosa pérdida y la injusta ausencia de trago amargo. Debido al sufrimiento vital, ¿será cierto el pesimismo ante una probable despedida por poco tiempo o no, sino en el fuero interno de la poeta anhela y quiere que sea verdad y posible el reencuentro?

“…Mi carne de gacela me consumía/ ese vuelo hacía ti…”

El poemario es una constante pregunta. Se aprecia lo bucólico y el erotismo.

“…Solo un artista se bate en duelo/ con el horizonte…”

La poeta Ada detesta la vanidad, deseando naturalidad.

“…Pues es mi única fe la poesía…”, “…Porque es el aliento de tu voz/ lo que me alienta…”

El tormento del paso del tiempo que no cesa. Los poemas son un canto debido al sufrimiento vivido, buscando lo esperanzado.

“…Que el ardor del mediodía fecunde/ los humedales con esperma de ángel…”

“…porque el duelo no es un trámite/ sino un rememorar…”

Así se despide nuestra poeta Ada Soriano sanándose con la poesía.


Lo terrenal y celeste en el alma del poeta

  La Tierra y el Cielo de José Manuel Ramón (Ars Poética). El poeta José Manuel Ramón nos ofrece lo que ha visto, lo que el poeta solo pue...