En la espesura de lo invisible
de Javier Puig (Ars Poética, 2026).
El poemario de nuestro poeta Javier
Puig consta de seis apartados. Abre con una cita de Carlos Pujol: “El
poeta está para ver lo que no se ve…” Para el poeta Javier el paso del
tiempo es inexorable, pretende encontrarse, entre el pesimismo y el optimismo,
se siente. Una pregunta se hace: ¿quién fue el joven de ayer o quién soy yo
ahora? La duda de ser o no ser.
Sentenciosos versos ante el
vaivén de la vida: “la expresión luminosa/ el decible recodo que mereciese/
una voz para otros días/ la construcción de un sentir indeleble…”
“El libro o la música me
ayudaban/ a retornar los caminos que hacía míos.”
“…Vulnerable templanza…”
“Me sentía incluido/ en el
remanso de un sueño/ en la levedad de una vida temprana/ en el difícil amparo/
de un tiempo por conocer…”
“¿El poeta que ve más allá,
sufrirá más?”, me hace preguntar, debido a la sensibilidad o hipersensibilidad del
creador. Nuestro bardo es como si se encontrara en la espesura de la selva
observando.
Se nos presenta en sus versos
como tímido; sin embargo, un tímido aguerrido, que se hace preguntas sinceras.
Poemas que trasmiten paz, al
estilo de Eloy Sánchez Rosillo. Hay un canto a lo bucólico o a la naturaleza,
como los antiguos. Con decoro nos habla del amor. Encontramos un ligero misticismo.
Los poemas son sutiles, haciendo recordar a José Luis Zerón Huguet.
Versos ante un mundo baldío y
fértil: “Albergas el aire de una paz/ que no es en ti la huella de lo sabido/
sino búsqueda de lo encontrado…”
“Sobrevuelo mi tierna pequeñez
de entonces/ y me adentro en el resplandor/ de las almas acariciadas…”
“Nos buscábamos en el hambre/
de nuestros corazones.”
El poeta Javier es sabio, aunque
se haga preguntas, precisamente debido a la sabiduría se interroga. Contiene el
poemario acertados títulos de poemas.
Javier Puig se confiesa, y al
parecer por la confusión de la vida siente ser varios yos. ¿Todos somos
diferentes cuando atendemos a distintas personas?
Nuestro poeta, como buen
artista, es solidario. Es una sorpresa el poemario.
“Yo amo las palabras luminosas/ la rigurosa invención/ de tantas sutilezas”.