Recibí
una llamada del comisario indicándome que me dirigiera a la Gran Vía, se había
producido un asesinato. Me dirigí al lugar, aparqué un poco lejos, quería
merodear los alrededores, acercándome a la escena del crimen estaba todo
precintado, hablé con varios policías y con algunos de los testigos, comprobé
que el cadáver allí tirado era de un hombre trajeado, estaba boca abajo, con un
zapato cerca de su cuerpo, me decidí a darle la vuelta al cuerpo del tipo, cuál
fue mi sorpresa, al comprobar su rostro, en efecto, era yo quien yacía yerto
allí tirado en el asfalto.
domingo, 14 de marzo de 2021
Asesinato
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La luz
La luz “Arriba, en la luz, el corazón se abandona, se entrega” , María Zambrano La tradición llegó al consenso de que el Espíritu Santo ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario